viernes, 11 de septiembre de 2015

Pulitzer vs Hearst


Joseph Pulitzer apostó por captar la atención del público a través de noticias impactantes, muchas ilustraciones e interesantes reportajes. Utilizó sus cabeceras para denunciar casos de corrupción. Con The New York World, su principal publicación, hizo del periodismo un servicio público. Nació en Mako, Hungría en 1847, llego a Estados Unidos y se fue a vivir a San Luis (Missouri) donde empezó a trabajar para un periódico de lengua alemana, el Westliche Post, incluso tiempo después llego a comprarlo. Continuó comprando otros diarios locales hasta contar con una cadena editorial.




Por aquellos años su principal rival era Hearst. William Randolph Hearst nació en 1863 fue un periodista, editor, publicista, empresario, inversionista, político y magnate de la prensa Hearst consolidó uno de los más grandes imperios empresariales de la historia, llegando a poseer  un total de 28 periódicos de circulación nacional





Cada acción que emprendía uno de los magnates suponía una auténtica provocación para el otro. La parte positiva de esta rivalidad fue la constante introducción de novedades y la mejora de los diarios. Como consecuencia del enfrentamiento entre los empresarios creció el sensacionalismo llegando incluso a inventar las noticias. 

La técnica de Hearts era la de comprar a los periodistas de Pulitzer. Entre estos figuraba un dibujante que publicaba los domingos una tira de comics llamada The Yellow Kid. Fue el personaje principal de la serie Hogan's Alley, una tira de prensa estadounidense obra de Richard F. Outcault y publicada entre 1895-98. En ella, las palabras del personaje aparecían impresas sobre su camisa amarilla. El uso de esa tinta en los diarios era una innovación tecnológica. Tal fue su éxito que dio lugar al término prensa amarilla. Cuando la serie debutó el 17 de febrero de 1895 en el New York World de Joseph Pulitzer ganó pronto una inmensa popularidad en la ciudad.





En 1897 continuó El Chico Amarillo en el periódico New York Journal de William Randolph Hearst. Pulitzer contrató entonces a George Luks para dibujar una segunda versión de la tira en New York World, razón por la cual El Chico Amarillo durante un tiempo apareció simultáneamente en dos periódicos competidores. El periódico New York Press acuñó el término "periodismo amarillo", a principios de ese mismo año para describir el trabajo tanto de Pulitzer, como de Hearst.

Para superarse en la guerra de ventas, ambos apelaban a los toques más sensacionalistas. Titulares de tamaño grandes y gran despliegue de fotografías acompañaban una información que no ahorraba detalles acerca de accidentes, crímenes, adulterios y chanchullos políticos.

Pulitzer en su testamento cedió buena parte de su fortuna a la creación de la Escuela de Periodismo de Columbia y al establecimiento de los galardones anuales a las diferentes labores periodísticas que llevan su nombre, los más prestigiosos entre los que se conceden en el ámbito estadounidense.

Se comenta que la fundación que entrega los premios Pulitzer fue creada por el magnate en un intento de lavar su imagen, ejemplificando así su apuesta por la excelencia y la ética periodísticas.










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