Joseph Pulitzer apostó por captar la atención del público a través de noticias impactantes, muchas ilustraciones e interesantes reportajes. Utilizó sus cabeceras para denunciar casos de corrupción. Con The New York World, su principal publicación, hizo del periodismo un servicio público. Nació en Mako, Hungría en 1847, llego a Estados Unidos y se fue a vivir a
San Luis (Missouri) donde empezó a trabajar para un periódico de lengua
alemana, el Westliche Post, incluso tiempo después llego a comprarlo. Continuó comprando
otros diarios locales hasta contar con una cadena editorial.
Por aquellos años su principal rival
era Hearst. William Randolph Hearst nació en 1863 fue un periodista, editor,
publicista, empresario, inversionista, político y magnate de la prensa Hearst consolidó uno de
los más grandes imperios empresariales de la historia, llegando a poseer un total de 28 periódicos de circulación nacional
Cada acción que emprendía uno de los
magnates suponía una auténtica provocación para el otro. La parte positiva de
esta rivalidad fue la constante introducción de novedades y la mejora de los
diarios. Como consecuencia del enfrentamiento entre los empresarios creció el
sensacionalismo llegando incluso a inventar las noticias.
La técnica de Hearts era la de
comprar a los periodistas de Pulitzer. Entre estos figuraba un dibujante que
publicaba los domingos una tira de comics llamada The Yellow Kid. Fue el
personaje principal de la serie Hogan's Alley, una tira de prensa
estadounidense obra de Richard F. Outcault y publicada entre 1895-98. En ella, las palabras del personaje aparecían
impresas sobre su camisa amarilla. El uso de esa tinta en los diarios era una
innovación tecnológica. Tal fue su éxito que dio lugar al término prensa amarilla.
Cuando la serie debutó el 17 de febrero de 1895 en el New York World de Joseph
Pulitzer ganó pronto una inmensa popularidad en la ciudad.
En 1897 continuó El Chico Amarillo
en el periódico New York Journal de William Randolph Hearst. Pulitzer contrató
entonces a George Luks para dibujar una segunda versión de la tira en New York
World, razón por la cual El Chico Amarillo durante un tiempo apareció
simultáneamente en dos periódicos competidores. El periódico New York Press
acuñó el término "periodismo amarillo", a principios de ese mismo año
para describir el trabajo tanto de Pulitzer, como de Hearst.
Para superarse
en la guerra de ventas, ambos apelaban a los toques más sensacionalistas.
Titulares de tamaño grandes y gran despliegue de fotografías acompañaban una
información que no ahorraba detalles acerca de accidentes, crímenes, adulterios
y chanchullos políticos.
Pulitzer en su testamento cedió buena parte de su fortuna a la creación de
la Escuela de Periodismo de Columbia y al establecimiento de los galardones
anuales a las diferentes labores periodísticas que llevan su nombre, los más
prestigiosos entre los que se conceden en el ámbito estadounidense.
Se comenta que la fundación que entrega los premios Pulitzer fue creada por el magnate en un intento de lavar su imagen, ejemplificando así su apuesta por la excelencia y la ética periodísticas.
